5.2 Seguridad en la Banca Online
La mayoría de las entidades financieras han implantado grandes medidas de seguridad en sus sistemas y páginas web para ofrecer las máximas garantías de seguridad a sus clientes a la hora de realizar los trámites bancarios por Internet.
Sin embargo, la suplantación de identidad y el llamado “phishing”, que hace referencia a la estafa consistente en intentar adquirir información confidencial de los clientes de forma fraudulenta (contraseñas, información sobre tarjetas de crédito, etc.), son los principales riesgos de la banca electrónica.
Es por ello que los usuarios de los servicios de banca electrónica deben ser conscientes de estos riesgos, y tomar ciertas precauciones de seguridad para evitar ser víctimas de ellos:
- No acceder a la Banca por internet en lugares públicos donde el acceso a Internet esté disponible para muchas personas, ya que podrían tener algún sistema para “capturar” tus datos personales o la información de tus cuentas. Si se accediese desde ordenadores de uso compartido, conviene borrar la caché del navegador al finalizar la sesión.
- Instalar algún programa antivirus en su equipo y mantenerlo actualizado.
- Tener el navegador web actualizado. Las últimas versiones de los navegadores incluyen mecanismos de detección de páginas fraudulentas y no seguras.
- Guardar las claves de acceso en secreto. No revelar claves o datos bancarios a través del correo electrónico, ya que su entidad financiera nunca lo pediría. En todo caso, usar siempre claves aleatorias y cambiarlas periódicamente, y si la entidad bancaria ofrece la opción de autenticarse a través de certificado digital o DNI electrónico, elegir siempre esta opción frente al uso de contraseñas.
- Entrar siempre en la página web de nuestra entidad bancaria tecleando la dirección web en la barra de direcciones y nunca a través de enlaces que puedan aparecer en un correo electrónico.
- Asegurarse de que operamos en una página web segura que transmite su información encriptada por medio del protocolo de seguridad SSL (Secure Sockets Layer). Este protocolo permite que la comunicación entre el servidor y el cliente se efectúe de forma segura, evitando que otros capturen o vean los datos intercambiados, garantizando la autenticidad del servidor al que nos conectamos y evitando que éste sea suplantado por un tercero. El principal indicativo es fijarnos si la dirección web de la barra de direcciones comienza por https en el momento de logarnos.
- No distraerse mientras se está accediendo a la Banca por Internet, en tal caso es mejor bloquear el ordenador o apagarlo.
- Cerrar la sesión cuando se termine de operar con su oficina virtual.
- Seguir los consejos de seguridad que indique su entidad bancaria. Preguntar cualquier duda que pueda surgir a la sucursal bancaria, que le informarán y aconsejarán adecuadamente.